domingo, 25 de diciembre de 2011

OTRA VEZ NAVIDAD....

Llevo todo el año deseando recomendaros este cuento de Navidad de Arturo García. No se me ocurre otra forma mejor de deciros que disfrutéis de la Navidad.


Torrent, año 20 de la Nueva Era (2031 de la antigua numeración cristiana). La gente ha asumido paulatinamente los postulados de la nueva Ley de Libertad Religiosa que sirvió para proteger las creencias personales de cada ciudadano y ciudadana. Aquella Ley pretendía desterrar de toda presencia pública a la religión para mantenerla en el ámbito privado de las personas, pero en la práctica consiguió que el cristianismo fuese eliminado y se favoreciese cualquier tipo de culto. Así ahora resulta sencillo encontrar un Templo dedicado a la Diosa Fortuna –cuya fiesta se celebra en el Sorteo de Lotería de Invierno, el día 356º del año– o ver una procesión de la Iglesia Antropofágica de Oriente por las calles de nuestra ciudad.
Las referencias a las anteriores creencias de la mayoría de la población se han ido suprimiendo con silenciosa eficacia. El dios en quien creían ahora se cita como “Aquél de quien no hablamos” y las principales fiestas litúrgicas se mantienen en el calendario pero han cambiado de nombre. De este modo, la otrora Navidad ahora se llama “Fiesta Anual del Solsticio de Invierno”; el día del Padre y de la Madre se han fusionado en el “Día de los miembros y miembras de mayor edad de las unidades sociales monoparentales y biparentales”; las antiguas fallas dedicadas a San José se han convertido en “Homenajes al efecto purificador de la combustión oxigenada en el Equinoccio” también conocidas popularmente como “Hepcoe”; y la Semana Santa se mantiene –¡cómo dejar a tanta gente sin poder tocar el tambor!– pero ahora recibe el nombre de “Semana de la Primera Luna Llena de la Primavera” y se han sustituido los nombres de las Hermandades por referencias a los colores de sus hábitos. Por supuesto se ha prohibido todo Acto Celebrativo No Cívico (antes llamadas Misas) y los pasos e imágenes ardieron en el Hepcoe de 2012. El Carnaval, no obstante, sigue siendo obligatorio.
El callejero ha variado sustancialmente: La principal arteria de la ciudad ha dejado de rebautizarse y ha pasado a llamarse “Avenida de la Igualdad”; la calle del Padre Méndez ahora es “del Gran Wyoming”; la entrañable Plaza de Sant Roc, “plaza contra el maltrato animal”; la calle y plaza de la Iglesia, “de los derechos de las minorías marginadas y perseguidas”; y las que fueron San José, Santa Lucía, Santa Teresa o Fray Luis Amigó han pasado a denominarse “de la III República”, “del colectivo de invidentes”, “de la lucha contra la obesidad” y “de la enseñanza no discriminatoria”. Los carteros hacen ahora durísimos exámenes para aprenderse las denominaciones que en ocasiones pueden ocupar varias líneas, como la actual Plaza “de los derechos de los alumnos y alumnas y de sus padres y madres y/o tutores legales de no ser examinados para evitar conflictos emocionales y situaciones de estrés” siendo su anterior nombre Plaza Mota.
Da gusto pasear por Torrent. Hoy es el día 358 del año. Antiguamente se celebraba la Nochebuena, ahora es el día del aniversario de Santa Claus (patrocinado por El Corte Inglés). Hay silencio por doquier. Una pareja de enamorados, Decreto y Libertad –se suprimieron los nombres no constitucionales hace tiempo- pasean agarrados de la mano. Al llegar al ficus de la plaza homónima contemplan horrorizados a unas quince personas que cantan unas extrañas canciones antes de ser detenidas por la Guardia de Asalto.
Sólo alcanzan a decir, mientras son conducidas al calabozo: ¡Feliz Navidad!